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servicio

Filtros autolimpiables para caudales continuos sin paradas

Recibe propuestas comparables de fabricantes verificados para tu filtro autolimpiable industrial: malla o anillas, sistema de retrolavado y grado de filtración dimensionados sobre tu caudal y tu agua de proceso. Para proteger bombas, boquillas e intercambiadores sin parar la línea para cambiar el medio.

Qué se inspecciona

Tipos de filtro autolimpiable

El elemento filtrante y el sistema de limpieza se eligen según el agua, el grado de filtración y el caudal.

01

Filtro de malla autolimpiante

Malla metálica con limpieza por succión o retrolavado al alcanzar la presión diferencial, para sólidos en suspensión en agua de proceso o de refrigeración.

  • Agua de proceso
  • Refrigeración
  • Retrolavado por Δp
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Filtro de anillas autolimpiante

Pila de anillas ranuradas que filtran en profundidad y se limpian por inversión de flujo, robusto frente a cargas variables.

  • Filtración en profundidad
  • Riego industrial
  • Cargas variables
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Filtro automático de cepillo o succión

Limpieza mecánica por cepillo o boquilla de succión que barre la malla en continuo, para cargas altas de sólidos.

  • Carga alta
  • Limpieza mecánica
  • Continuo
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Automatización y control

Disparo de limpieza por presión diferencial o por tiempo, con control integrable en el PLC de la planta.

  • Disparo por Δp
  • Por tiempo
  • Integración PLC

Beneficios

Qué te llevas con este servicio

Filtración continua, sin parar para limpiar

El filtro se limpia solo por retrolavado o barrido sin interrumpir el caudal. Es la tecnología para procesos en continuo donde parar a cambiar un medio no es opción: el equipo mantiene la protección las 24 horas.

Sin consumible que reponer constantemente

A diferencia de cartuchos o bolsas, la malla o las anillas son reutilizables: se limpian, no se tiran. El coste de operación recae en el agua o aire de retrolavado, no en un consumible que se compra cada poco.

Protege tus equipos aguas abajo

Retiene sólidos antes de que dañen bombas, boquillas, intercambiadores o membranas. Es un seguro de continuidad para los equipos caros de tu instalación, dimensionado al grado de protección que necesitan.

Comparas varias propuestas, no una sola

Tus datos llegan a varios fabricantes compatibles. Recibes propuestas equivalentes —tipo de filtro, grado, automatización y precio— para decidir por criterio técnico.

Cómo funciona

Cómo lo hacemos

  1. 01

    Describes tu agua y tu caudal

    Indicas el caudal, el tipo y la carga de sólidos, el grado de filtración objetivo (micras) y qué equipo quieres proteger aguas abajo. Con eso se define la malla y la limpieza.

  2. 02

    Tu consulta llega a fabricantes compatibles

    La solicitud se traslada a fabricantes de filtración verificados con el tipo de filtro autolimpiable adecuado a tu agua y tu caudal.

  3. 03

    Recibes propuestas comparables

    Cada fabricante te contacta con su propuesta —tipo de filtro, grado, automatización y precio— para que compares en igualdad de condiciones.

  4. 04

    Decides con criterio

    El contrato y la garantía se formalizan directamente entre tu empresa y el fabricante elegido. Si necesitas interpretar diferencias entre propuestas, te ayudamos.

Por sector

Sectores que usan filtros autolimpiables

El agua y el grado de protección definen el tipo de filtro.

  • Agua de refrigeración industrial
  • Tratamiento de aguas de proceso
  • Química y petroquímica
  • Siderurgia y metalurgia
  • Alimentación y bebidas
  • Protección de membranas y ósmosis

Un filtro autolimpiable filtra un líquido —normalmente agua de proceso o de refrigeración— sin necesidad de parar para cambiar el medio: cuando la suciedad acumulada eleva la presión diferencial, el equipo activa un ciclo de limpieza (retrolavado, succión o barrido mecánico) que devuelve la malla a su estado y sigue filtrando. Es la tecnología para caudales continuos donde una parada de mantenimiento no es aceptable.

A diferencia de bolsas y cartuchos, su elemento filtrante es reutilizable: no hay consumible que reponer cada poco. Comparar varias propuestas de fabricantes verificados ayuda a acertar con el tipo de filtro y a comparar el coste total frente a otras opciones.

Qué define un filtro autolimpiable

Tres decisiones marcan el equipo: el grado de filtración (la luz de la malla, en micras o mm), el caudal continuo a tratar y el sistema de limpieza (retrolavado por presión, succión o cepillo) según la carga de sólidos. A ello se suma el material —inoxidable para la mayoría de aguas de proceso— y la automatización del disparo de limpieza.

Sin consumible, pero con coste de operación

La gran ventaja del autolimpiable es que elimina el consumible: la malla o las anillas se limpian, no se tiran. A cambio, cada ciclo de limpieza gasta una fracción del caudal filtrado (el agua o aire de retrolavado) y la inversión inicial es mayor. En procesos continuos y con carga de sólidos sostenida, ese balance suele salir a favor del autolimpiable frente al cambio constante de medios.

Un seguro para tus equipos aguas abajo

Buena parte de los filtros autolimpiables se instalan para proteger: retener los sólidos antes de que dañen una bomba, ensucien unas boquillas o acorten la vida de una membrana de ósmosis. Dimensionar el grado de filtración a lo que el equipo protegido exige a su entrada es la clave; el fabricante lo ajusta a tu caso y propone la combinación con filtración fina aguas abajo si hace falta.

Ventajas de un filtro autolimpiable

La ventaja principal es la continuidad: filtra sin parar para cambiar el medio, lo que lo hace idóneo para procesos en continuo. A ello se suma que no genera consumible —la malla se limpia, no se tira—, que reduce la mano de obra de mantenimiento y que protege los equipos aguas abajo de forma permanente. A cambio, su inversión inicial es mayor y cada limpieza gasta algo del caudal filtrado; en procesos continuos con sólidos sostenidos, ese balance suele salir a favor.

Cómo funciona el retrolavado

El filtro trabaja reteniendo los sólidos en la malla. Cuando la presión diferencial alcanza el umbral —o transcurre un tiempo programado—, se activa la limpieza: se invierte el flujo o una boquilla de succión barre la malla y arrastra los sólidos a una purga, sin interrumpir el filtrado del resto del equipo. Terminado el ciclo, el filtro vuelve a su estado limpio. El disparo se controla por presión diferencial o por tiempo, integrable en el PLC de la planta.

Preguntas frecuentes

Preguntas frecuentes

¿Cuánto cuesta un filtro autolimpiable?

Depende del caudal, el grado de filtración, el tipo (malla, anillas, cepillo) y el grado de automatización. Por eso no damos precio cerrado: a partir de tu agua y tu caudal recibes propuestas comparables, sin compromiso. La inversión inicial es mayor que la de un filtro de bolsa, pero ahorra el consumible y las paradas.

¿Cuándo conviene un autolimpiable frente a bolsa o cartucho?

Cuando el caudal es continuo y parar a cambiar un medio no es viable, o cuando la carga de sólidos haría insostenible el cambio constante de bolsas o cartuchos. El autolimpiable cuesta más de entrada pero elimina el consumible y las paradas. El fabricante ayuda a comparar el coste total de cada opción.

¿Qué grado de filtración alcanza un filtro autolimpiable?

Habitualmente desde varios milímetros hasta el rango de decenas de micras, según la malla. Para cortes más finos se combina con cartuchos o membranas aguas abajo, a los que el autolimpiable protege como prefiltro. El grado concreto lo fija el fabricante según tu objetivo.

¿Gasta agua el retrolavado?

Sí: la limpieza consume una pequeña fracción del caudal filtrado en cada ciclo de retrolavado. Es el coste de operación principal frente a un medio desechable. Un buen dimensionado minimiza la frecuencia de limpieza y, con ello, ese consumo.

¿Sirve para proteger una ósmosis o unas boquillas?

Sí: es una de sus aplicaciones típicas. Retiene los sólidos en suspensión antes de que ensucien o dañen membranas, boquillas o intercambiadores, alargando su vida. El grado de filtración se ajusta a lo que el equipo protegido exige a su entrada.

¿Qué es un filtro autolimpiante?

Es un filtro que retiene los sólidos de un líquido y se limpia solo, sin parar el proceso ni cambiar el medio: al ensuciarse, un ciclo de retrolavado o barrido devuelve la malla a su estado y sigue filtrando. Su elemento filtrante (malla o anillas) es reutilizable, por lo que no genera consumible. Es la opción para caudales continuos de agua de proceso o de refrigeración.

¿Cribia fabrica los filtros autolimpiables?

No. Cribia conecta tu necesidad con fabricantes de filtración verificados. El dimensionado, la fabricación, la instalación y la garantía corren a cargo del fabricante seleccionado; tú recibes propuestas comparables para decidir con criterio técnico.

Sin compromiso

Solicita presupuesto de tu filtro autolimpiable

Indica caudal, carga de sólidos, grado objetivo y equipo a proteger. Tu consulta llega a fabricantes verificados y recibes propuestas comparables.

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